PRECIPITANTES DEL CONFLICTO ACTUAL

PRECIPITANTES DEL CONFLICTO ACTUAL.
Desde 1960 a la fecha han sucedido algunos acontecimientos que explican la situación actual, por ejemplo, el 29 de Noviembre de 1976 el Dr.
Stavenhagen denunciaba ”Elementos del ejercito desalojaron violentamente a centenares de familias indígenas; incendiaron y destruyeron casi 500 chozas” ; El 15 de junio de 1980 el gobernador Sabines ordenó “el desalojo violento de 1,000 indígenas, que en el poblado de Wolochán tenían invadido un rancho del cacique Gustavo Flores. ese operativo fue encabezado por el general Absalón Castellanos… murieron muchos y el pueblo casi desapareció…el PRI fue acusado entonces por los indios…(como) cómplice de los terratenientes quienes nos explotan en sus fincas, con salarios inferiores a los 15 pesos diarios, jornadas mayores de 16 hrs., tienda de raya, cárceles clandestinas y con deudas que los obligan a trabajar de por vida, para pagar.
( Correa G. PROCESO, 28 de dic 1997)
El 15 de marzo de 1981 se registró otro desalojo del ejido 15 de Septiembre en el que resultaron 10 muertos, 35 heridos y 3 desaparecidos.
(op. cit.)
En 1983 se realiza una marcha a Palacio nacional donde los Tzeltales denuncias mediante una carta al entonces presidente de la Madrid las hostilidades y el “baño de sangre” en el estado, el gobierno y la CNC acusan a los dirigentes del movimiento de asesinato. (op. cit.)
En mayo de 1986 Amnistía Internacional denuncia que 7 campesinos fueron muertos por Seguridad Pública, acción negada por la Secretaría de Gobernación. ( op. cit.)
El 12 de Junio de 1991 Patrocinio Garrido, el nuevo gobernador reprimió y encarceló a los manifestantes que iban de la Selva Lacandona a la Capital de la República. El año siguiente se realiza la marcha Xi Nich, por la paz porque el gobernador celebraba los 500 años de la conquista con detenciones, torturas, despojos, discriminación racial social y política
asesinatos, aprensiones ilegales, y reformas a la legislación estatal con las que
se anulan las garantías constitucionales de asociación y reunión. (op. cit.)
El 20 de marzo de 1993, 400 soldados sitian el pueblo de San Isidro
amenazaron de muerte a toda la comunidad y torturaron a 13 campesinos; el
31 de mayo del mismo año estos hechos son reconocidos por la Secretaría de
la Defensa Nacional como represalia a los llamados combates de Ocosingo
(op. cit.)
Jana DeVos, en su libro sobre Chiapas 42Dice:
“No es de extrañar, pues, que en las comunidades indígenas las tensiones sociales hayan aumentado, sobretodo en los Altos de Chiapas, región mayoritariamente indígena y donde el caciquismo echó raíces profundas: Ultimamente la disidencia se ha expresado a través de la adhesión a uno u otro credo no católicos, introducidos por predicadores evangélicos de procedencia extranjera, al principio, y nacional después. Así un número cada vez mayor de gente común aprende a ventilar y organizar su animadversión hacia el sistema vigente, aunque sea de manera aún poco articulada.
Frente a esta creciente ola de inconformidad los caciques han reaccionado por lo general, con violencia desmedida que con frecuencia desemboca en la expulsión y hasta la aniquilación de
los disidentes. El argumento para justificar estas medidas extremas es la “defensa de la tradición” Sin embargo, para cualquier observador crítico es evidente que la llamada “tradición”, enarbolada por los expulsores, es en realidad una costumbre adulterada…”
La comisión Internacional de derechos humanos CIODH
asienta lo siguiente :
“El Estado de Chiapas vive las consecuencias de una situación de profunda descomposición política y de preocupante desestructuración social: Desde todos los niveles 42 DE Vos, Chapas, UNAM, México 1994 se percibe como las estructuras institucionales son incapaces de asegurar la vigencia del estado de derecho y como la sociedad chiapaneca y especialmente las comunidades indígenas sufren las consecuencias generalizadas de violencia y de impunidad. son siete factores que contribuyen a dicha situación : Intensa militarización , Presencia de grupos
paramilitares, situación generalizada de impunidad , obstáculos para el acceso de la justicia, situación de miseria estructural que viven las comunidades , la represión hacia las formas de
organización de la sociedad civil y la falta de voluntad política para la búsqueda de una solución respetuosa a las demandas indígenas” (Beni Fernando, La Jornada 19 marzo 1997).
Llama la atención el cómo se ha podido mantener esta dinámica social si en esencia no es un sistema que buscan el equilibrio, de hecho, como hemos podido observar existen intereses a los que no conviene el equilibrio ni la justicia.
El control social está implícito en las relaciones para mantenerlo según el grado de eficiencia de éste.43 Esto ha llevado a que las formas de represión en Chiapas sean verdaderamente férreas, desde la utilización de guardias privadas o los ahora llamados paramilitares, hasta la militarización del estado, lo que sólo se explica mediante la comprensión del espiral de la violencia del que hablaba Helder Cámara, Arzobispo de Recife en Brasil el que dice que la
primera forma de violencia es la injusticia y que después se da la violencia y ésta genera solo mas violencia la pretender controlar lo que de inicio no debe ser controlado, la injusticia y la degradación de la dignidad humana.






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